Para saciar la sed de mis deseos,
Quise renunciar a ti y a todo,
Hundiéndome en el lodo
Sucumbí silencioso a tus devaneos.
Majestuosa e imponente como el tiempo
Eres la paz en todo lo divino,
La melodía esquiva del frío viento
Mi próxima etapa hacia lo vivido.
Para saciar la sed de mis impulsos
Saludé la mañana muy temprano
Le dije adiós al sol de mis lamentos
y en el curso
Volví al atardecer de tú verano.
Para saciar la sed de mis pasiones
Atormente mi espíritu embriagándolo
Y ebrio de emociones
Conservo tú recuerdo ya borrado.
Sannetti
lunes, 27 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario